Brincando al veganismo

Hace casi siete meses que empecé a ser vegetariana y los efectos en mi salud y en mi cuerpo han sido muy evidentes. Gracias a que dejé la carne y la leche me siento con más energía, más ligera, duermo mejor, y claro me alimento más sano.

Lo rico de ser vegetariana es que te vuelves mucho más consciente de lo que comes, aprendes a realmente comer bien, te vuelves más aventurera en probar otras cosas y también mucho más creativa a la hora de cocinar.

Pero ahora mi cuerpo me está pidiendo otro cambio y tengo que dar otro paso más. Sigo comiendo queso y yogurth por ejemplo, y mi estómago cada vez me gruñe más por las cosas que le echo encima. Así pues, a partir de hoy dejo todos los lácteos, y el consumo de pan y aceite al mínimo. Esto sí va a estar más un poco más difícil que dejar la carne, y no sé en dónde iré a parar, pero no puedo negarme a escuchar lo que mi cuerpo me dice.

El renacimiento de Sebastiao Salgado

Sebastiao Salgado es uno de los fotógrafos que admiro su trabajo. Creció en una pequeña granja de autoconsumo en Brasil, se hizo economista, luchó contra la dictadura y terminó como fotógrafo, pero hubo un tiempo en que se alejó de la fotografía por tanto dolor y muerte que había visto, y regresó a la granja familiar, pero se encontró con una zona devastada. Nada de árboles, ni animales, su paraíso infantil había desaparecido. La industrialización había cambiado a Brasil.

Entonces Sebastiao decidió abrazar a los árboles y hacer que reviviera el bosque que él tanto amaba. Y fue este reencuentro con la naturaleza lo que lo hizo regresar a la fotografía y capturar este proceso, que conforma su última serie fotográfica, Génesis. Curiosa metáfora de muerte y renacimiento simultáneo.

Canto a mi misma

Parafraseando un poco a Walt Whitman, su poema Canto a mí mismo es muuuuy largo, pero pongo estos fragmentos que son mis favoritos y reflejan un poquito de lo que soy ahora en este momento exacto de mi vida.

A mis 42 años y con una salud perfecta, he empezado a vivir, y espero no dejar de hacerlo hasta que muera.

Me siento satisfecha: veo bailo, río, canto.

Me gusta el vaho de mi aliento, los ecos, las olas, los susurros silvestres, las raíces amorosas, los hilos de seda y las horquetas donde la vid descansa.
Mi aspirar y espirar, el latir de mi corazón, el paso de la sangre y el aire que inundan mis pulmones.
El olor que emana de las hojas verdes y las hojas secas, la costa con sus rocas oscuras y el heno en el pajar.
El sonido de mis palabras perdiéndose en los remolinos del viento, algunos besos fugaces, unos breves abrazos, un recorrer con mis manos la silueta de un cuerpo.
El jugar de las luces y sombras entre los árboles al mecer de sus dóciles ramas, la alegría de estar sola, el gozar del bullicio callejero o el vagar por campos y colinas.
La sensación de estar sana, la plenitud del mediodía, la luna llena, mi canción matinal al levantarme y saludar al sol

Sé que soy fuerte y sana, todo fluye hacía mi, constantemente, todo me trae un mensaje y debo descifrar lo que me dice.
Sé que soy inmortal, sé que mi órbita no podrá ser medida con el compás del carpintero, sé que no me desvaneceré como se apaga en la noche la espiral de fuego que traza un niño con un tizón encendido.
Sé que soy majestuosa, y no le exijo a mi espíritu que se explique o se defienda,ya que las leyes elementales no necesitan justificarse.

Existo como soy, y con eso basta, y si nadie lo nota me doy por satisfecha, y aunque todos o uno lo noten, también me doy por satisfecha. Hay un mundo que sabe y es el mayor de todos, y ese mundo soy yo, y si llego a mi destino, ya sea ahora o dentro de millones de años, puedo aceptarlo con alegría hoy o seguir aguardando, con la misma alegría.

Todos se proyectan interiormente hacia mí, y yo me proyecto exteriormente hacia ellos, y tal como son ellos, más o menos así soy yo; y con ellos, con todos y con cada uno de ellos, voy componiendo el canto a mí misma.

Loving december

¡¡Diciembre es mi mes favorito!! Porque es mi cumpleaños y porque es Navidad y porque llega el año nuevo y hay mucho amor por todos lados.

Es un mes perfecto para dejar atrás todo lo que no funciona, renovarnos y planear las cosas nuevas que sí queremos en nuestra vida. ¡Amo diciembre!

Claro que también ha sido triste en algunas ocasiones, pues mi papá y mi mamá trascendieron justo en este mes en diferentes años. Pero todas estas cosas juntas hacen que sea un mes tan importante para mi, muy intenso, con muchos cambios y lleno de una magia muy especial.

Llegando a Tijuana

Ya estoy en Tijuana. Fueron casi tres horas de vuelo, tres horas que me las pasé dormida porque eso de levantarme en la madrugada definitivamente no es lo mío. Siento que me arden los ojos y me duele la cabeza. Desayuné un vasito chiquito con jugo de manzana y una barrita de granola que nos dieron en el avión. En un rato más me voy a montar mis fotos en el stand que me tocó, pero antes voy a comer algo decente que me muero de hambre.

Me traje mi pasaporte y mi visa, por si de repente puedo cruzar a San Diego, el hermano gemelo de Tijuana. Pero San Diego no me interesa tanto. Tijuana atrapa toda mi atención.  Es como si estuviera en otro continente, separada de México, en el fin del mundo. Y quiero conocerla como se conocen todas las ciudades: caminando, pero también hacerlo como yo lo hago; a través de mi cámara, retratar sus esquinas, sus plazas, sus rincones y la gente que la vive todos los días.

Traigo conmigo, por supuesto, mi inseparable Nikon, que está a punto de estrenar un telefoto nuevo 70-300mm. Y filtros, tripié, batería, flash y toda esa parafernalia que siempre carga un fotógrafo. Prometo regresar con un mundo de fotos.

Entijuanarte 2012

Hace tres meses quedé seleccionada entre los artistas que este año estarán en Entijuanarte. Gracias a que Nuevo León era el estado invitado, me animé a participar y pues aquí estoy, contando las últimas horas para que empiece este gran festival y poder estar allá.

Han sido muchas semanas de estar esperando y preparando este momento, pero ya por fin en dos días estoy a punto de irme a Tijuana. Mi obra ya va en camino desde la semana pasada o a lo mejor ya llegó, no me han dicho, nomás falto yo!